miércoles, 16 de noviembre de 2011

Quiero cerrar los ojos y aparecer a tu lado

Una única persona, que hace que mi vida cambie con un simple gesto, una mirada, un roce de labios, un empujón si querer o en el fondo planeado, sentir tu mano con la mía, tu cara a unos simples centímetros que al instante pasan a milímetros, una sonrisa, una carcajada de felicidad enorme, un temblor nervioso, palabras que quedan en el viento por miedo a estropear un precioso momento, simplemente es vergüenza, lo que una persona siente al hacer todo eso, pero contigo, no, contigo es diferente, consigues que me sienta única, especial, increíble, porque solo me basta con que tú me quieras y con que te importe a ti tengo de sobra, porque tú eres mi vida, mi mundo, mi historia que no tiene final feliz simplemente porque no tendrá final.

Es ahora o nunca

Alguien me dijo algún día que lo que de verdad quieres, si realmente lo quieres, debes luchar por ello a contracorriente, y es cierto, tan cierto que a veces te dolerá de tanto desearlo, pero si lo quieres con todas tus fuerzas, con todo tu valor y coraje, lucharás por ello hasta el final. Y eso es lo que voy a hacer; luchar por esto hasta el final, porque esto es lo que quiero.

Felicidad en estado puro, brutal, natural, volcánico, que gozada, era lo mejor del mundo... Mejor que la droga, mejor que la heroína, mejor que la coca, chutes, porros, hachís, rallas, petas, hierba, marihuana, cannabis, canutos, anfetas, tripis, ácidos, lsd ,éxtasis... Mejor que el sexo, que una felación, que un 69, que una orgía, una paja, el sexo tántrico, el kamasutra, las bolas chinas... Mejor que la nocilla y los batidos de plátano... Mejor que la trilogía de George Lucas, que la serie completa de los Teleñecos, que el fin del Milenium... Mejor que los andares de Ally Mcbeal, Marilyn, la Pitufina, Lara Croft, Naomi Campbell y el lunar de Cindy Crawford... Mejor que el pequeño paso de Amstrong sobre la Luna, el Space Mountain, Papa Noel, la fortuna de Bill Gates, las malas experiencias cercanas a la muerte, la resurrección de Lázaro, todos los chutes de testosterona de Schwarzenegger, el colágenos de los labios de Pamela Anderson, mejor que los excesos de Morrinson... Mejor que la libertad... Mejor que la vida.
http://www.youtube.com/watch?v=6ZeiLT1gxJw

odi et amo. Quare id faciam..nescio

La felicidad de la persona depende de la manera en la que tome decisiones, de la forma en la que se enfrenta a los problemas.
La felicidad es diferente según los ojos de cada persona.
Hay ciertas acciones que dan sentido a nuestra vida, acciones que pueden ser de lo mas simples o, por el contrario, de lo más complejas. Pero estas acciones llevan a dar sentido a nuestra vida de manera que podamos sonreír, ser felices.
La felicidad, por desgracia, no es para siempre. Son simplemente unos instantes que pueden ser mas largos y mas cortos dependiendo de la intensidad con la que vivimos.
Muchas veces depende incluso de las personas con las que nos encontramos. O de cosas.
Como ya he dicho depende de cada quien, toda "felicidad" es diferente, aunque en ocasiones es parecida, pero siempre con pequeños matices.
Según un libro que leí una vez: "La vida nos concede a cada uno de nosotros unos escasos momentos de pura felicidad. A veces son solo días o semanas. A veces años. Todo depende de nuestra fortuna. El recuerdo de esos momentos nos acompaña para siempre y se transforma en un país de la memoria al que tratamos de regresar el resto de nuestra vida sin conseguirlo." Lo que me hace pensar aun más en el sentido de la vida. Si perdemos aquello que le da sentido, aquello que nos hace sonreír, nos sentimos totalmente perdidos pero, ¿Por qué?. ¿Por qué no podemos sonreír igualmente? Pero sigo sin encontrar respuesta. Siempre queda guardado ese recuerdo que nos atormenta con la idea de que nunca volverá a ser así y nos hace desesperarnos. Aunque hallamos encontrado otra manera de sonreír. Aunque lo mejor sería alejarse de el rápidamente, no detenerse, evitar hacerse daño, pero es muy difícil. Para eso hace falta ser fuerte y evitar tirar la toalla.

martes, 15 de noviembre de 2011

"Si quieres ir rápido avanza solo; si quieres llegar lejos, ves acompañado"


El dilema es saber decidir en cada momento entre lo fácil y rápido o lo complicado y lento y en el caso de optar por no ir sólo, más complicado aún es saber escoger unos buenos compañeros para cada situación. Sí, es más fácil ir sólo, pero como mi abuela de pequeña siempre me decía "Sandra, para conseguir las cosas que valen mucho la pena, hay que sudar" y "donde llegan tres, no llegan dos".


#.


Porque a veces tenemos dos opciones: decir algo o callarnos y arrepentirnos para siempre. Nosotros decidimos. No tenemos excusas ni existen responsables a los que poder culpar: nosotros hacemos, deshacemos, decimos o no decimos.
Uno puede echarle la culpa de todo a su infancia, culpar indefinidamente a sus padres de todos los males que padece, de las pruebas a las que lo somete la vida, de sus debilidades, de sus cobardías, pero a fin de cuentas es responsable de su propia existencia; uno se convierte en quien decide ser.


La felicidad.

El camino a la felicidad no es recto, existen curvas llamadas "equivocaciones", semáforos llamados "amigos", luces de precaución llamadas "familia", Túmulos de tropiezos que se deben vencer para llegar al final. Pero sólo se logra si tienes una llanta de repuesto llamada "decisión", un potente motor llamado "amor", un seguro llamado "fe" y abundante combustible llamado "paciencia".